Bicentenario de Independencia

Calendario 2020- Bicentenario de Independencia

Este año COSAMI ha dedicado el calendario a la conmemoración del Bicentenario de Independencia, en el encontramos historias que relatan los acontecimientos más importantes del movimiento independentista.

Movimiento independentista en San Salvador

El 5 de noviembre de 1811 sucedió en San Salvador el primer movimiento independentista centroamericano. Que este suceso trascendental surgiera en la intendencia de San Salvador no era casual. A finales del siglo XVIII el cultivo del añil estaba en pleno auge, y esta región era la mayor productora. A pesar de ello, los habitantes de la región vivían bajo la presión de las autoridades coloniales asentadas en Guatemala, quienes imponían precios y tenían el monopolio de la exportación. Así pues, este movimiento tenía la doble intención de liberarse del control español y el guatemalteco, que representaba los poderes reales.

El movimiento fue liderado por Manuel José Arce, el sacerdote José Matías Delgado y los hermanos Manuel, Vicente y Nicolas Aguilar Bustamante. A pesar de que la rebelión logró deponer a las autoridades reales en San Salvador, no encontró apoyo en las demás regiones salvadoreñas, por lo que no prosperó. Una misión pacífica enviada desde la capital de la Capitanía recuperó el control español. Si bien el principal objetivo de la sublevación fracasó, este movimiento encendería la chispa emancipatoria en Centroamérica, que al final se separaría de España en 1821.

Combates de Granada, Nicaragua 1812

Luego del movimiento independentista en San Salvador de 1811, que desafió por primera vez a las autoridades coloniales, la chispa de la emancipación corrió como pólvora por las tierras centroamericanas. En León, Nicaragua, se produjo una sublevación a finales de 1811.

A inicios del siglo XIX, la Capitanía General de Guatemala había elevado los impuestos, lo que generó un gran descontento en los pobladores de la Provincia de Nicaragua. La carga tributaria era tal que criollos e indígenas —cuya resistencia a la dominación española llevaba siglos— se unieron en un frente común en oposición contra las autoridades reales. Para abril de 1812 la situación era insostenible; las poblaciones de León, Masaya, Granada y Rivas estaban en franca rebelión.

La insurrección, que manifestó un abierto rechazo a los “chapetones”, es decir europeos en puestos de gobierno, logró que destituyesen al intendente José Salvador. El mando de la provincia pasó entonces al obispo Nicolás García Jerez, quien pronto maniobró para recuperar el control para la corona. Los rebeldes desobedecieron su autoridad, por lo que García Jerez pidió ayuda al Capitán General José de Bustamante y Guerra.

Casi dos mil hombres del ejército realista marcharon hacia Nicaragua y reimpusieron el control de la corona. La última batalla se libró en Granada los días 21 y 22 de abril de 1812. A pesar de que los sublevados causaron una veintena de bajas en las fuerzas reales, capitularon el 25 de abril con la condición de que no se les persiguiera.

A pesar de que los lugartenientes de Bustamante y Guerra aceptaron la rendición condicionada, el Capitán General desconoció el acuerdo y mandó capturar a los líderes de la sublevación y confiscar sus bienes. Algunos independentistas, como José Telésforo Argüello, Miguel Lacayo, Joaquín Chamorro, Juan de La Cerda, Juan Argüello, Manuel Antonio de la Cerda, José Dolores Espínoza, Juan Cordero, y el Presbítero Benito Soto, fueron liberados hasta 1817.

Constitución de Cádiz de 1812

El 19 marzo de 1812 se promulgó la Constitución de Cádiz, documento que influyó en la difusión de los valores liberales tanto en España como en la América colonial. Aunque solamente estuvo en vigencia alrededor de dos años, esta constitución se convirtió en el modelo a seguir para las Repúblicas que se formaron luego del colapso del Imperio Español.

El impacto de lo deliberado en la ciudad de Cádiz -de donde obtuvo su nombre- se debe, entre otras cosas, a que por primera vez se tomó en cuenta la voz de los americanos. Aunque de alrededor de 300 diputados que se dieron cita en las Cortes Generales españolas, solamente 77 provenían de América; y si bien estos representaban los intereses de la élite, su inclusión supuso un gran avance en la forma en la que se hacía la política de la época.

Las Cortes de Cádiz, como también se conoció a la asamblea que redactó esta primera constitución española, se enmarcan en un período histórico en el que los ideales de la Revolución Francesa de 1789 se propagaban, muchas veces a la fuerza, por Europa. Entre 1807 y 1808 el ejército francés a las órdenes de Napoleón Bonaparte invadió España. Napoleón colocó a su hermano José como rey de los españoles de 1808 a 1813, por lo que la constitución de 1812 fue conocida popularmente como “La Pepa”.

La constitución fue revolucionaria porque estableció que la soberanía ya no descansaba en el rey sino en la nación. Además, limitó el poder del monarca y estableció la separación de los poderes del Estado. Concedió el sufragio universal masculino indirecto, la libertad de prensa y de industria. Estableció el derecho a la propiedad y abolió los señoríos, poniendo en crisis al Antiguo régimen y el sistema feudal. El vacío de poder generado por la invasión napoleónica de la Península Ibérica, sumado a la crisis política generada de la implantación y derogación de esta constitución, supondrían el contexto ideal para que se gestarán las independencias en América.

Conjuración de Belén

La conjuración o conspiración de Belén fue un movimiento independentista en 1813 en el que participaron, en su mayoría, criollos de Guatemala. El motivo principal fue el planear una insurrección contra la corona española, la cual sería respaldada por una sublevación de indígenas de Los Altos y Verapaz. Otro de los planes era el de expulsar a los miembros del Clan Aycinena, los criollos más adinerados del reino y fuertes opositores de los movimientos independentistas. Las reuniones de los conspiradores se realizaron en la celda prioral del Convento de Belén, de donde surge su nombre.

Las reuniones secretas iniciaron el 28 de octubre de 1813. Serían reprimidas unos meses después por el Capitán General José de Bustamante y Guerra, quien tuvo noticias de ellas por una aparente traición. De tal manera que a finales de ese año resultarían capturados Tomás y José Ruiz Romero, Cayetano y Manuel Bedoya, Joaquín Yúdice, León Díaz, Andrés Dardón, Manuel de San José y Juan Nepomuceno de la Concepción. Mas adelante las autoridades reales también capturarían a Víctor Carrillo, Benito Miquelena, Felipe Castro, Rafael Aranzamendi, Manuel Ibarra, Juan José Alvarado, Mariano Cárdenas, José Ruiz, Manuel Tot y Venancio López. Solamente escaparía José Francisco Barrundia. Los capturados permanecerían presos hasta 1819, año en el que recibieron el indulto por parte del rey.

Segundo movimiento independentista en El Salvador

El 24 de enero de 1814 se produjo en la ciudad de San Salvador un levantamiento popular cuyo líder más conocido fue Santiago José Celis; tiene como antecedente el movimiento independentista de 1811. En consecuencia, es conocido como Segundo movimiento independentista de San Salvador o “Segundo grito de independencia”.

Luego de 1811 el ambiente emancipatorio continuó propagándose por la sociedad salvadoreña; y en 1813 los independentistas conspiraron nuevamente. Para ello se valieron de las elecciones municipales de finales de 1813 en las que Juan Manuel Rodríguez sería elegido alcalde y Pedro Pablo Castillo alcalde segundo, ambos independentistas. Estos dos personajes tendrían un rol destacado en el levantamiento. A pesar de las protestas del intendente de San Salvador, José María Peinado, ante el Capitán General de Guatemala, José de Bustamante y Guerra, los independentistas celebraron la victoria.

El 24 de enero de 1814 se reunieron en la casa del cura Nicolás Aguilar los conspiradores Juan Manuel Rodríguez, Pedro Pablo Castillo, Bernardo José y Manuel Arce, Domingo Lara, Juan Arauzamendi, Leandro Fagoaga, Santiago José Celis y Juan de Dios Mayorga; además de Manuel y Vicente Aguilar, hermanos del religioso.

Las autoridades coloniales reaccionaron capturando a muchos de los sublevados, lo que hizo protestar al alcalde Juan Manuel Castillo, y al pueblo -que se unía a la revuelta-. El intendente no cedió, decretó ley marcial y avisó a la Capitanía General. La insurrección, que duró dos días, se tornó violenta cuando las milicias realistas dispararon contra los rebeldes. El mismo alcalde resultaría capturado, al igual que Santiago José Celis quien moriría encarcelado en marzo de ese año.

Levantamiento de Totonicapán

En julio de 1820 tuvo lugar una rebelión en Totonicapán que derrocó a las autoridades reales. El detonante de la insurrección fue la carga tributaria a la que los pobladores de la Alcaldía Mayor de Totonicapán, en su mayoría indígenas, estaban sometidos.

La Constitución de Cádiz de 1812 suprimió estos impuestos, pero la restauración en el trono de Fernando VII en 1814 dejó sin efecto esta disposición, pero el rey fue obligado a restituir la constitución en 1820. Las autoridades de la Capitanía General de Guatemala eligieron desobedecer las disposiciones que eliminaban el tributo indígena, y siguieron exigiendo el pago. Este fue el detonante del levantamiento.

El 9 de julio de 1820 la situación se volvió insostenible y las poblaciones de San Miguel Totonicapán se sublevaron. Unos días más tarde el alcalde mayor, Manuel José Lara, abandonó su puesto.

Lucas Aguilar

Lucas Aguilar tomó el mando e informó a los poblados de San Cristóbal Totonicapán, San Francisco El Alto, San Andrés Xecul y Momostenango que no estaban obligados a pagar el tributo. El 12 de julio fueron coronados como reyes Atanasio Tzul y su esposa Felipa Soc, mientras que Lucas Aguilar fue nombrado presidente.

El levantamiento generó una respuesta de parte del gobierno español y el Capitán General Gabino Gainza le ordeno al corregidor de Quetzaltenango, Prudencio de Cozar, detener la rebelión. Cozar marchó al frente de un ejército de unos mil hombres, restauró el control español el 3 de agosto y capturó a Atanasio Tzul y los demás líderes, llevándolos presos a Quetzaltenango. Lucas Aguilar, Atanasio Tzul y el resto solicitaron el indulto en enero de 1821, quedando en libertad en marzo de ese año.

José Cecilio del Valle

Fue un político, abogado, filósofo y periodista nacido el 22 de Noviembre de 1780 en Choluteca, Honduras. Se le conocía como “el sabio Valle” por su dedicación en el estudio.

Usaba las palabras como sus únicas armas, y lo más asombroso de su vida es que, a pesar de su temperamento pacífico y su falta de glamour militar, sus esfuerzos no pasaron desapercibidos por la masa de sus compatriotas

En 1821 fue elegido alcalde de Ciudad de Guatemala, cargo que ocupó hasta junio (1821). El mismo año, América Central se independizó de la dominación española. José del Valle fue quien escribió el Acta de Independencia de América Central.

Hasta la fecha, existe una controversia en relación a este documento porque del Valle no lo firmó. La mayoría de los historiadores, sin embargo, estuvo de acuerdo en que no se supone que firmara ese documento.

Firma del acta de independencia de Centroamérica

El 15 de septiembre de 1821 fue proclamada la independencia de la Capitanía General de Guatemala del Reino de España. Entre las circunstancias que llevaron hasta este hecho trascendental pueden destacarse la ocupación francesa de la península ibérica a partir de 1808 y la proclamación de la Constitución de Cádiz en 1812. Esto tuvo como consecuencia un fuerte debilitamiento de la monarquía española y el ánimo de libertad americana. También debe tomarse en cuenta que la independencia de los Estados Unidos de Inglaterra en 1776 había insuflado los ánimos emancipadores por el continente.

Ante la presión del pueblo, las élites locales actuaron en prevención y declararon la separación de España. En la propia Acta de Independencia se indica que se toma esta acción “para prevenir las consecuencias que serían temibles en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo.”. La independencia duró solo unos meses, ya que las elites, en su afán por seguir controlando la Capitanía, anexaron Centroamérica al Primer Imperio Mexicano a inicios de 1822.

Segundo movimiento independentista en El Salvador

María Dolores Bedoya De Molina fue destacada por ser la única mujer prócer de la Independencia de Guatemala. Se conoce que hizo varias manifestaciones recorriendo las calles de la Ciudad de Guatemala, las
cuales animaron a que la población apoyara la firma del acta. Cuando se confirmó la firma del Acta de Independencia, quemaron cohetillos y llevaron marimba como una forma de festejo ante el suceso.

Primer Congreso Federal de la República Federal de Centro América

Después de la efímera anexión centroamericana al Primer Imperio Mexicano, de 1821 a 1823, los territorios del antiguo Reino de Guatemala formaron una nueva entidad política: las Provincias Unidas del Centro de América, de duración tan fugaz como la anexión a México pues solo existió hasta 1824.

La República Federal de Centro América fue proclamada por La Asamblea Nacional Constituyente de Centro América 1824. El 6 de febrero de 1825 se reunió en la Ciudad de Guatemala el primer Congreso Federal de la República de Centro América.

La Federación estaba compuesta por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Brevemente, en 1838, se conformó otro Estado que comprendía los actuales departamentos guatemaltecos de Quetzaltenango, Totonicapán y Sololá siendo conocido como el Estado de Los Altos.

La República Federal, hasta su final en 1839, fue un tiempo de extrema inestabilidad política. Los intereses personales de personajes como Manuel José Arce, el Clan Aycinena o Francisco Morazán terminaron llevando a la República a la guerra civil, que derrumbarían el ideal de unión federalista. Centroamérica se convirtió en campo de batalla de facciones políticas conocidas como liberales y conservadores.

En 1838 abandonaron la confederación Nicaragua, Honduras y Costa Rica; Guatemala lo hizo en 1839, y reincorporó por la fuerza en 1840 al Estado de Los Altos. El Salvador fue el último Estado en aceptar la disolución en 1841.

Mariano Gálvez

Gálvez, fue un jurista y político liberal en Guatemala. Durante dos períodos consecutivos, desde el 28 de agosto de 1831 hasta el 3 de marzo de 1838, fue Jefe de Estado del Estado de Guatemala, dentro de la República Federal de Centroamérica.

En el Ayuntamiento de Ciudad de Guatemala presentó la moción para poner fin a la guerra entre Guatemala y El Salvador. Se desempeñó como consejero privado de Gabino Gaínza durante su administración del Estado de Guatemala, y es probablemente debido a su influencia que este último no se opuso vigorosamente al movimiento popular por la libertad.

Después de la independencia, Gálvez favoreció la anexión de Guatemala a México. Cuando el primer Congreso federal de Centroamérica se reunió en Guatemala en 1825, fue uno de los diputados y se convirtió en presidente del Congreso.

Gálvez falleció el 29 de marzo de 1862 en México y sus restos se enterraron en el cementerio de San Fernando. En 1925 su cuerpo fue repatriado y hoy permanece en la antigua Escuela de Derecho de la Ciudad de Guatemala.

Agradecemos a: Abraham Mendoza (Ilustrador) y Edgar Barillas (Historiador).